DS 5503: Ilegítimo, por eso, fugaz
El Decreto Supremo 5503 desnudó sin asomo de duda el engaño. Puso en evidencia la ilegitimidad del ejercicio presidencial de Rodrigo Paz Pereira. Lo hizo por su contenido, pero también por la forma artera. El origen de ambas (fondo y forma), pasaba por subestimar la historia del país y la dignidad y sabiduría de los bolivianos de todas las culturas y clases sociales que aquí convivimos.
Fue el propio presidente el que con actos concretos desde el primer día de su mandato, como la eliminación de impuestos a los más ricos y la reanudación de relaciones con Israel, se alejó sin retorno de las pulsiones nacionales. La neutralización de la ley de diferimiento de créditos a prestatarios de vivienda social y microempresas, lo alineó a los intereses de 40 banqueros.
Así, el DS 5503 lo caracterizó: Ilegítimo, por eso, fugaz.
Ya no es un gobierno; solo le resta sobrevivir, como decidió hacer su antecesor inmediato, hoy preso, luego de provocar la profundización de una crisis económica, social y política innecesaria para Bolivia.
Sobre las características de ese DS 5503 ya nos referimos. Los cuestionamientos no radicaban únicamente en su contenido técnico, sino en el mecanismo mediante el cual anulaba la posibilidad misma de revertirlo democráticamente. Al otorgar a inversores privados —incluyendo extranjeros— un estatuto legal que los exime de regulaciones futuras durante 15 años, el decreto transfiería soberanía desde el Estado boliviano hacia el capital internacional. Cualquier gobierno futuro que intente........© El País
