El tire y afloja de nuestra cotidianeidad hasta en el bloqueo
Según la Real Academia Española, la mediocridad es simplemente la «cualidad de mediocre», que, a su vez, se la interpreta desde dos de sus acepciones:
2) de poco mérito y tirando a malo
En el lenguaje cotidiano, suele utilizarse como un adjetivo despectivo para referirse a algo o alguien, que no alcanza un nivel de excelencia, que carece de mérito o que se conforma con el mínimo esfuerzo.
De forma arbitraria, prepotente, ilegal, indolente e intolerable: los bolivianos en general; y de forma mucho más aflictiva, impía y cruel, las ciudades de La Paz, El Alto y Oruro, han sido castigadas con duro flagelo del bloqueo, que no se ha compadecido ante angustiosas y terribles circunstancias, como el no poder trasladar a sus enfermos, muchos niños y niñas, que lamentablemente perecieron ante la contemplación atónita de toda la comunidad boliviana, digna de mejor destino y suerte.
La tibia reacción de “mis sentidas condolencias” y “Los culpables serán castigados con todo el rigor de la ley”, por un lado; y la insensatez “Estamos defendiendo los derechos los más pobres”, por el otro, nos coloca ante la interrogante que nos conmueve y duele “¿somos un país mediocre?”, con autoridades de que no son capaces de enfrentar y solucionar los problemas, como se espera de ellos; y ¿qué los “sectores movilizados”?, cuyos dirigentes, al parecer, no encuentran otro camino que no sea “el bloqueo”, fácil........
