Una captura anunciada
La noticia de la captura de Nicolás Maduro nos sorprendió, aun cuando la esperábamos. Fue uno de esos hechos históricos muy deseado, pero que parecen nunca llegar, como fue la caída del Muro de Berlín (1989), el fin del régimen de Saddam Hussein (2003), o el fin de la dictadura comunista en Cuba, que parece no llegar nunca.
La captura de Maduro me despertó en el amanecer de 3 de enero y luego de leerla y releerla con incredulidad, emocionada, confirmé su autenticidad. El dictador de Venezuela por más de una década ya no estaba en Miraflores, ni hablaba en cadena nacional. Estaba detenido, en vía hacia a una cárcel en Nueva York, rumbo a ser juzgado. Entonces di rienda suelta a mi alegría, igual que lo hicieron millones de venezolanos y amantes de la democracia y la libertad en muchos países del mundo.
Al mismo tiempo creció en mí una gran preocupación. ¿Y,........© El Nuevo Siglo Bogotá
