Geohumanismo y geopolítica
Aquel emblema de la silla con una pata rota frente a la sede de la ONU en Ginebra es hoy el retrato fiel de una civilización que se ha lisiado a sí misma. El sistema internacional nacido en 1945 representa un fracaso consumado e irreparable del cual ya no se puede esperar nada. Lo que hoy presento no constituye una alternativa teórica más. Es un grito de supervivencia denominado geohumanismo. Surge como la exigencia de situar el valor de la persona por encima de la fría administración de recursos, fronteras y soberanías que solo atienden al interés de las potencias propia de la realpolitik de Henry Kissinger.
En Colombia, un pueblo de profundas raíces cristianas, parecemos haber normalizado la pasividad ante nuestra propia deshumanización. La geopolítica tradicional es incapaz de ver el rostro del sufriente. Mientras la indolente burocracia internacional se distrae teorizando sobre el dominio cognitivo o el ciberespacio, la realidad golpea con una verdad descarnada. El reclutamiento........
