¿Impuesto al patrimonio o canibalismo fiscal?
Cuenta el mito griego que el rey Erisictón, tras profanar un bosque sagrado, fue castigado por la diosa Deméter con un hambre insaciable. Cuanto más comía, más hambriento se sentía, hasta que, agotadas todas sus riquezas para costear sus banquetes, terminó por devorar sus propios miembros para intentar saciarse. Esa es exactamente la naturaleza de lo que se cocina con los Decretos Legislativos de Emergencia 176 y 245 de 2026. Responden a una fórmula diseñada para que el Estado, impulsado por una urgencia fiscal infinita, comience a devorar el aparato productivo de Colombia en una emboscada al capital.
Veamos los números. Según el profesor Aswath Damodaran, el margen neto del comercio para este 2026 es de un escuálido 2,51%. Esta fragilidad es el resultado de la “Triple Pinza” que hoy estrangula a la empresa: altas tasas de interés, altísimos costos asociados a la reciente reforma........
