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La justicia internacional como problema (II)

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20.07.2019

La justicia nacional amparando a los delincuentes

El principal objetivo de la delincuencia común, o política, es intervenir el sistema de justicia para asegurar la impunidad. En Venezuela Hugo Chávez lo hizo, desde muy temprano, cuando urdió su Asamblea Constituyente, cuyo primer decreto fue dirigido hacia la intervención del aparato judicial y para lo cual creó un organismo denominado Comisión para el Funcionamiento y Reestructuración del Poder Judicial. A través de este suspendieron a los jueces del país y los sustituyeron por gente suya. Primero, por supuesto, les tocó a los del máximo tribunal, la Corte Suprema a la que hasta el nombre le cambiaron por el de Tribunal Supremo, y desde ahí daban apariencia legal a cuanta fechoría se les ocurría, como en efecto han seguido haciendo hasta ahora.

En aquel momento el sistema de justicia se convirtió en el principal problema del país.

La justicia internacional amparando a los delincuentes

El muy aguzado sentido olfativo y de audacia de Chávez le advirtió desde los inicios de su gobierno sobre la importancia de penetrar e influir en la Corte Penal Internacional. Él comenzó a gobernar en 1998, el mismo año en el que empezaron los preparativos para formar ese tribunal. Casi de manera simultánea con su apoderamiento del sistema judicial venezolano infiltró al comité de redacción de los textos de la Conferencia Diplomática, donde se formaba la CPI. En este hecho se alió con el entonces presidente Néstor Kirchner y se acercó a dictaduras de África, entre ellas, y en especial, al dictador de Gambia, Yahya Jammeh. Juntos desplegaron una afiebrada actividad que les permitió hacerse con la Presidencia y con la Fiscalía de ese tribunal, cargos que fueron asignados a los abogados argentinos Silvia Fernández de Gurmendi y Luis Moreno Ocampo, y luego hicieron poner como fiscal adjunto a Fatou Bensouda, a la........

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