La muerte de un imperio y las ficciones jurídicas
De la misma manera en que identificamos las ficciones literarias, debemos investigar las ficciones del derecho, interrogar qué presupuestos asumimos “como si” existieran y quién(es) se beneficia(n) con ellos, pues cuando el derecho es ficción permanente, la democracia del mundo ya ha sido derrotada.
La madrugada en que las fuerzas militares estadounidenses atacaron y ocuparon puntos en Caracas –un golpe cuya dimensión política y militar ha sido comparada con la invasión de Panamá de 1989– no solo acentuó la crisis geopolítica, sino que también nos mostró la operación práctica de las ficciones jurídicas. La intervención que logró la captura de Maduro y su traslado a Estados Unidos, según reportes internacionales, fue presentada por la Casa Blanca como una especie de “acción policial”, una ejecución selectiva del derecho penal transnacional donde, fuera de esto, queda la palabra “guerra” con la asunción pública de responsabilidad política y las obligaciones formales del derecho internacional.
Esto último nos plantea una pregunta urgente y, a la vez, simple: ¿cómo puede un acto de fuerza de esta magnitud “disfrazarse” de legalidad sin plantearse los términos que le corresponden? Para estos casos, la respuesta no puede ser solo técnica, sino histórica y filosófica. Una de las primeras cuestiones pasa por entender qué son las ficciones –y cómo el derecho, desde Bentham hasta Kelsen, y los realismos jurídicos, las han pensado y utilizado–, y trasladarlo a la coyuntura contemporánea. Además, como las teorías de ficciones son parte de mis investigaciones, consideré oportuno relacionar lo que ocurre con las ficciones jurídicas.
Una ficción, en filosofía, es un “como si”, una construcción que no pretende describir literalmente la realidad sino funcionar, de forma operativa, dentro de un marco de enunciación. La literatura lo hace con personajes, las teorías metafísicas lo estudian para entender entidades que “no existen”, pero que operan en nuestro pensamiento. Referirnos a la ficción es explicar cómo aceptamos proposiciones “ficcionales” como instrumentos cognitivos y normativos.
En el derecho, la ficción se expresa mediante enunciados del tipo “se considerará como” o “se reputará por”. La persona jurídica, la presunción de paternidad (nacimiento de la ficción), la ficción de domicilio, de........© el mostrador
