Barbie autista: cómo la “inclusión” es un buen eslogan para ganar dinero
La Barbie autista encaja perfectamente en este patrón. Está cuidadosamente peinada, su vestuario combina, su cuerpo es delgado, sus brazos y piernas estilizados, su sonrisa permanente y sus cejas impecables.
Esta semana Mattel presentó su nuevo producto: una Barbie autista. Bajo el ya familiar eslogan de que “esta muñeca ayudará a que más niños y niñas se sientan representados”, Jamie Cygielman, directora global de muñecas de la compañía, señaló que esta Barbie “contribuye a ampliar lo que entendemos por inclusión en los pasillos de juguetes y más allá, porque todos los niños merecen verse representados en Barbie”.
Al leer la noticia, fue inevitable recordar que esta no es la primera vez que Mattel lanza una línea de Barbies “inclusivas”. Ya existen la Barbie ciega, la Barbie Sorda, la Barbie con síndrome de Down. En un primer momento, estas iniciativas suelen ser recibidas con entusiasmo: parecieran gestos positivos hacia la visibilización de la diversidad, intentos por representar cuerpos y mentes que históricamente han quedado fuera de la norma.
Sin embargo, cuando se observan con mayor detención, estas Barbies “inclusivas” se asemejan menos a........© el mostrador
