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Pérdida de rumbo y castigo al laborismo en Reino Unido

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friday

El problema central no es solo electoral, sino ideológico-simbólico al haber pérdida de relato histórico, debilitamiento de la solidaridad popular y dificultad para articular un proyecto colectivo en sociedades fragmentadas y posindustriales.

Las elecciones recientes en el Reino Unido, que fueron municipales parciales en el caso de Inglaterra (con 5 mil asientos municipales en juego) y regionales en los casos de Escocia y Gales, resultaron en un real cataclismo para los tradicionales partidos Laborista y Conservador británicos (dupla que se repartió el poder desde los años 20 del pasado siglo) y “un cambio histórico” en la política británica, como dijo el líder del triunfante partido populista de ultraderecha Reform UK (formado con las cenizas del Brexit), Nigel Farage. 

El laborismo del cuestionado primer ministro Keir Starmer, que en 2022 ganó las municipales y las elecciones generales del 2024 por mayoría aplastante (obtuvo 412 escaños de 650 en la Cámara de los Comunes – 63.4%) tras 14 años de cuestionada gestión conservadora (en especial de Boris Johnson), sufrió una derrota histórica en sus propios “feudos electorales”. En Inglaterra perdió 38 consejos y 1496 concejales (tenía 2564), en Gales quedó tercero en el Senedd (parlamento galés) y perdió el dominio político que tenía desde 1999, y en Escocia solo logró 17 de 129 escaños (queda en segundo lugar empatado con Reform UK en el Parlamento de Holyrood) y muy lejos de los 58 del Partido Nacional Escocés de John Swinney (este no alcanzó los escaños para pedir un nuevo referéndum de autodeterminación).

Salvo escasas excepciones, como los votos más de izquierda que se refugiaron en el Partido Verde, los votos laboristas se fueron a los populistas de ultraderecha de Reform UK, partido que capitalizó el descontento ciudadano y el desgaste del gobierno con el mal curso de la economía, inmigración, costo de vida y problemas de los servicios públicos, entre otros.

El Reform UK pasó de 2 escaños a 1453 en Inglaterra y entró con fuerza en el Parlamento Galés ganado por el partido nacionalista Plaid Cymru. Igualmente, los conservadores venidos a menos tras sus malos gobiernos, también cayeron con fuerza en Inglaterra al perder 563 escaños y quedar detrás de los liberal-demócratas (801 versus 844).  

De esta elección se constata una gran ampliación del partido ultraderechista de Farage en casi todo el territorio, lo que lo sitúa como un serio rival para los laboristas y conservadores de cara a las elecciones generales previstas para 2029. También se percibe que, si sumamos el actual gobierno norirlandés........

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