El casting ministerial de Kast y la gestión simbólica del poder antes de asumir
El gabinete de Kast no solo será un equipo de Gobierno: será la primera gran prueba de su capacidad para convertir la puesta en escena del poder en gobernabilidad efectiva. Porque en política el poder no solo se ejerce, también se representa.
La singular presentación del gabinete de José Antonio Kast por goteo no es un error de coordinación ni un simple problema de tiempos. Es, más bien, un intento deliberado por marcar diferencias con sus antecesores y, sobre todo, por instalar una lógica propia de gestión simbólica del poder antes incluso de asumir formalmente el cargo. En política, la forma es fondo. Y en este caso, el proceso importa tanto como el resultado.
Este diseño se volvió especialmente visible en distintos hitos públicos. En un encuentro en Icare, Kast invitó al escenario a quien asoma como su próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, cediéndole incluso el micrófono para responder preguntas clave ante el mundo empresarial. El gesto no fue casual: fue una señal explícita de respaldo, validación técnica y alineamiento programático frente a una audiencia estratégica. No se trató solo de mostrar un nombre, sino de ensayar autoridad económica antes del inicio del Gobierno.
La lógica se repitió en otros espacios. En una visita a la........
