Seguridad ahora: de la burocracia a la calle
El país no puede seguir esperando una reforma estructural que tarde años o décadas. Chile requiere un shock de actividad policial activa. El futuro Gobierno tiene la oportunidad –y la obligación de devolverles– la ciudad a los ciudadanos, el barrio a los vecinos, las plazas y parques a todos.
Chile atraviesa una grave crisis de seguridad pública y ciudadana que ha pasado de ser una percepción para convertirse en una dramática realidad social: entre el 85% y el 90% de la población declara sentir temor de ser víctima de un delito, miedo que fuerza a cambiar nuestros hábitos de vida cotidianos. Hemos pasado, en pocos años, de vivir en comunidad, barrios y plazas a recluirnos en nuestras casas tras rejas y alarmas limitando nuestras más esenciales libertades frente al avance del delito. Ante este escenario, si bien se requieren efectivas políticas de Estado de mediano y largo plazo, la urgencia ciudadana exige un “shock de gestión” inmediato.
Pocos asuntos públicos generan un consenso ciudadano tan amplio como hacer segura nuestra vida social y personal: el Gobierno recién electo tiene un fuerte respaldo inicial, una promesa y compromiso de campaña; además de altas expectativas ciudadanas, probablemente también tendrá poco tiempo antes de ser evaluado........
