Venezuela y la nueva Doctrina Monroe
La Doctrina Monroe, tantas veces declarada muerta, no ha vuelto como consigna ideológica, sino como práctica concreta. Y cuando las doctrinas regresan convertidas en acción, lo hacen sin nostalgia y con efectos reales. Venezuela fue el escenario. El mensaje, en cambio, fue global.
La madrugada del sábado marcó un punto de quiebre difícil de exagerar. Por primera vez en el siglo XXI, Estados Unidos capturó y extrajo por la fuerza a un jefe de Estado en ejercicio, el presidente venezolano Nicolás Maduro, trasladándolo a Nueva York para enfrentar cargos federales. La operación –rápida, quirúrgica y ejecutada por fuerzas especiales– fue ordenada directamente por el presidente Donald Trump, quien asumió públicamente la autoría política del operativo pocas horas después.
Más allá del impacto inmediato en Venezuela, el hecho establece algo mucho más profundo: la transformación acelerada del orden internacional y el regreso explícito de una lógica que muchos creían superada. Es que la captura de Maduro no puede entenderse solo como una acción judicial o de seguridad. Es, sobre todo, una señal estratégica.
Desde la Casa Blanca, la justificación fue clara: Maduro no era tratado como un mandatario protegido por la soberanía estatal, sino como un actor criminal, acusado desde marzo de 2020 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de narcoterrorismo,........
