Escándalos que indignan
Gracias a la gran labor de la Contraloría General de la República (CGR) conocimos tres graves escándalos que demuestran una gran indolencia por parte del Estado con relación al uso de los recursos públicos y al control de acciones del crimen organizado fácilmente detectables.
No cabe duda de que la contralora Dorothy Pérez le ha dado un gran impulso a la labor fiscalizadora del Estado. Es digno de destacar el radical cambio ocurrido en la Contraloría desde que fue ratificada en el cargo por el Senado en noviembre de 2024, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar esta posición en el país.
Ya este año nos ha sorprendido con dos grandes descubrimientos de graves problemas en temas de uso de recursos del Estado y un tercero donde se demuestra la indolencia para controlar acciones del crimen organizado.
El primero de ellos fue el escándalo de los 25.000 funcionarios públicos con licencia médica que se fueron de vacaciones al extranjero mientras recibían sus sueldos sin problema. El costo para el Estado, según la directora de la Dipres, fue de más de US$350 MM por suplencias y reemplazos. Pero, además, el ausentismo de esas licencias implicó más de ocho millones de días laborales perdidos al año, lo que afectó a miles de personas que no pudieron obtener los servicios que requerían. ¿Cómo fue posible que........
