Coletazos
Se critica la leguleyada deportiva que permite la doble, o triple, participación de estos Estados fuertes, con elementos nacidos en sus territorios pero vestidos de colores vivos, porque, entre otras cosas, ello recuerda la tragedia de la colonia sin identidad propia: no ser dueña de su destino. Se dice, además, y con razón, que no es lo mismo haber dejado de ser territorio de un imperio hace dos siglos (colonizado o no), que haberlo sido hasta hace apenas cincuenta años (como Surinam); y que esto último es todavía más grave cuando el país chico sigue siendo “parte” del país grande (como Curazao). No se trata de cuestiones menores: el fútbol no lo es, y la prueba........
