La ciudadanía frente al poder público
En ese sentido, la participación dejó de ser un favor y pasó a ser un derecho político y social inalienable. Por eso, el artículo 270 de la Constitución ordenó que la ley organice los sistemas necesarios para que la comunidad vigile la gestión pública en todos los niveles de la administración.
Sin embargo, la tragedia cotidiana no radica en la falta de herramientas, sino en que su uso suele ser débil, tardío o meramente formal. Muchos intuimos la importancia de participar, pero no siempre conocemos el poder real que encierra. De igual manera, muchas entidades públicas hablan de inclusión, pero la reducen a una lista de asistencia, a encuestas superficiales o a escenarios donde la comunidad escucha, pero no decide.
Por eso, la participación ciudadana debe entenderse como una forma de control democrático y de dignidad social. Participar no es aplaudir los proyectos del gobernante ni acompañarlo en sus decisiones; participar es examinar si esas........
