Primero, la salud
“Una persona saludable tiene miles de deseos, una persona enferma solo tiene uno.” Esta frase se le atribuye a Confucio y resume de manera práctica la velocidad en que las prioridades cambian cuando surge un evento adverso de salud. Una fiebre que no le baja a un niño pequeño, una tos repetitiva que sigue ahí en un asmático, un malestar fuerte en una persona mayor son solo ejemplos cotidianos y leves, pero que rápidamente empiezan a generar zozobra en quienes están cerca. Sin hablar de accidentes o enfermedades mayores.
En esta época llena de festividades y celebraciones a tutiplén, cuando el querer es disfrutar y hay, en muchos casos,........
