Tiempo para el estoicismo
El año comenzó con varios hechos inquietantes: desbordes autoritarios, tensiones irresueltas, torpezas económicas y declaraciones incendiarias. No hace falta entrar en detalles; basta con revisar los titulares para percibir un desbarajuste general.
El problema no es solo lo que ocurre, sino el lugar que esos sobresaltos ocupan en la vida cotidiana. Cuando la atención se fija en exceso en aquello que no controlamos, la rutina empieza a enturbiarse. El trabajo, las relaciones personales y hasta los momentos de descanso se ven mediados por un desasosiego permanente, como si cada instante exigiera estar en guardia frente a un peligro inminente.
En ese contexto,........
