Después del terremoto
La mañana del terremoto transcurrió para mí como un día cualquiera. En Barranquilla se sintió apenas un temblor leve y, al principio, no imaginé la magnitud de lo ocurrido, así que me ocupé de mis asuntos. Hacia el mediodía, cuando pude revisar las noticias, empecé a comprender la escala de la tragedia. Entonces pensé en mi hermano, que vive en Cali. Intenté comunicarme con él varias veces y solo recibí noticias suyas muy temprano al día siguiente. Por fortuna, estaba bien.
Mi inquietud duró unas horas y tuvo un desenlace tranquilizador. La experiencia de quienes perdieron familiares, quedaron heridos o vieron destruidas sus viviendas y sus negocios es muy diferente. Para muchas personas, el terremoto produjo pérdidas........
