Lucila Henríquez Cotes: La tía universal
Escribir historias de mujeres inspiradoras es todo un honor para mí, es una forma de polinizar el mundo de esperanzas, de reconocer el poder creativo y transformador de las mujeres y la gran Tia Lucy sí que tiene relatos que demuestran lo poderosa que somos las mujeres y la generosidad que traemos por naturaleza para poner los talentos al servicio de todos y todas.
Hoy mi espíritu se infla de sororidad porque les voy a compartir la historia de una gladiadora existencial que escogió caminos de determinación, de nunca silenciarse y siempre manifestarse, con argumentos y valentía. Es un honor poderla llamar maestra, haber tenido una tertulia de amor y sabiduría con ella, la cual, nutre mi misión feminista y social.
La tía de la fuerza indomable y el corazón universal
La tía Lucy a sus 90 años tiene una memoria envidiable, relata historias familiares y de su infancia, comparte anécdotas y describe lugares de Riohacha como si nunca hubiera salido de ella, aunque lleva más de 50 años viviendo por fuera, la vida la ha llevado a muchos lugares, pero su ombligo está enterrado en su tierra, sin duda, es una guajira de pura cepa – Henríquez Cotes – son sus apellidos, que nos ratifican la guajiridad que ella representa.
Habla con contundencia, sus opiniones las da con tanta seguridad que no deja otra opción diferente a apoyarlas, no negocia versiones distintas a las de ella, porque algo que repite es que en la vida hay que ir siempre con fuerza.
Es amante de la buena música, es una tejedora excelsa y brota de ella........
