De la apología de las violencias a la esperanza de la Paz
Estamos viviendo días muy extraños y complejos, guerras, violencias, amores rotos, energía revanchista suelta, pareciera que somos más orgullo que vida, mas odio que amor y renunciamos a la capacidad razonable de actuar para encender la reactividad.
Existe un caos en la energía planetaria que parece atropellarnos y dejarnos sin capacidad de respuesta, en lo global vemos invitaciones a romper equilibrios, en lo intimo violencias familiares, de pareja y entre amigos, parece que no nos soportamos y que la energía solo la invirtiéramos en competir desde formas simbólicas o estruendosas para “no dejarnos ganar” y por ello el único camino que elegimos es el de violentar y violentarnos.
Esta reflexión no es un ataque de pesimismo, sino una descripción........
