Ganarle al algoritmo
Hoy llevamos una oficina completa en el bolso, siempre ahí, de manera constante y permanente. Nuestro teléfono se ha convertido en un supermercado, taquilla de cine, institución bancaria, noticiero de todos los ángulos, programas de opinión y otros miles de estímulos de entretenimiento. Todo rápido, scroll interminable, al alcance de la mano en cualquier lugar del mundo. Nuestros días están caracterizados por la llamada economía de la atención y la inmediatez.
Esto también está sucediendo en las aulas de todos los niveles educativos. Aquella promesa de que la tecnología potenciaría la educación y el aprendizaje, en la cotidianidad no sólo no ha sucedido, sino que también se ha convertido en un obstáculo cotidiano para las y los alumnos, así como con docentes alrededor del mundo. Sin embargo, el debate no debe........
