Aun muerto, Carmona quema
El nombre de Sergio Carmona se ha convertido en sinónimo de huachicol, crimen organizado y dinero para campañas electorales de Morena. Su nombre aparece pegado a líderes de la ‘4T’, gobernadores y exfuncionarios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, como un sello de corrupción y punto de partida visible del acoso de Estados Unidos para que se lleve a juicio a políticos que fueron tocados por dinero criminal. Carmona, que fue asesinado en noviembre de 2021 por un sicario contratado por militares para ejecutarlo, no deja de ser una pesadilla después de muerto.
Carmona no nació con la ‘4T’. De ser abogado de Pemex en Ciudad Madero, dedicado al pago y negociación de pensiones, creció de la mano del entonces alcalde panista de Reynosa, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, su colaborador, Víctor Manuel Sáenz, y Cuitáhuac Bardán, que había trabajado en el gobierno de la Ciudad de México. Sáenz llevó a Carmona, quien financió la campaña de García Cabeza de Vaca para la gubernatura de Tamaulipas.
Una vez en el poder, García Cabeza de Vaca nombró jefe de Oficina a Sáenz, y a Bardán, que había sido su jefe de campaña, lo nombró asesor general convirtiéndose en uno de sus principales operadores políticos. Carmona aumentó sus negocios con el gobierno de García Cabeza de Vaca. Pero antes de la mitad del sexenio renunciaron Sáenz y Bardán, mientras que Carmona terminó de romper con él cuando se negó a pagarle 200 millones de pesos invertidos en la construcción del........
