El Estado contamina, México paga: ¿Otro derrame sin remediación?
El derrame de petróleo ocurrido en febrero en el Golfo de México, que afectó las costas de Tamaulipas, Veracruz y Tabasco, no es un caso aislado ni un accidente fortuito. En medios de comunicación documentan que, en los últimos cinco años, Pemex ha registrado un alarmante promedio de dos derrames por día. El desastre de febrero solo hizo visibles algunos de sus puntos más críticos: el ocultamiento inicial del origen por parte de la paraestatal —reconocido semanas después de los primeros reportes—, la tardía aplicación del Plan Nacional de Contingencia y la alarmante pasividad de la ASEA para verificar los informes, detectar fallas y dar seguimiento a los procesos de remediación.
Hoy, el tema ha perdido visibilidad en la agenda pública. Aparecen pocas notas, impulsadas principalmente por organizaciones como el Corredor Arrecifal del Golfo de........
