El regreso de un fantasma: Keiko Fujimori y la democracia vaciada de Perú
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El regreso del fujimorismo al poder en Perú va mucho más allá de una elección: revive un proyecto político cuestionado por autoritarismo y plantea nuevos riesgos para la democracia, la memoria histórica y la sociedad civil en América Latina.
El 7 de junio de 2026, en una elección absolutamente cerrada, Perú eligió como presidenta a Keiko Fujimori. Keiko, del partido Fuerza Popular, obtuvo el primer lugar frente a su contendor Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú. La diferencia entre ambos fue de aproximadamente 49.000 votos.
La victoria de Keiko llega al final de una década de caos institucional y de inestabilidad profunda. Desde que Pedro Pablo Kuczynski asumió la Presidencia en 2016, Perú ha tenido ocho presidentes en diez años: Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino (cinco días), Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcazar.
Los académicos Rodrigo Barrenechea y Alberto Vergara han llamado a este fenómeno el “vaciamiento democrático”. A diferencia del debilitamiento clásico de la democracia -en que un caudillo concentra poder-, Perú sufre una erosión desde adentro: la desaparición de partidos, la ausencia de políticos con experiencia, un parlamento con amplios poderes y la ruptura de los vínculos entre representantes y ciudadanía. Una democracia que funciona como cáscara, con instituciones que existen, pero no gobiernan; con elecciones que se realizan, pero no producen legitimidad sostenida.
Para entender qué significa la elección de Keiko en este contexto, y qué nos dice a la sociedad civil de Colombia y América Latina, les consulté a dos colegas con décadas de trabajo en Perú: Rafael Barrio de Mendoza, investigador de London School of Economics y Cambridge, y Alejandro Laos, antropólogo y exdirector de Servicios Educativos Rurales (SER).
Quién es Keiko Fujimori y quién fue su padre
Alberto Fujimori gobernó Perú entre 1990 y 2000. Llegó al poder prometiendo estabilizar una economía devastada y derrotar a la guerrilla de Sendero Luminoso. En 1992 dio un autogolpe al disolver el Congreso y los tribunales y gobernar por decreto. A lo largo de su década en el poder se documentaron cientos de casos de violaciones de derechos humanos -asesinatos, desapariciones, torturas, esterilizaciones forzadas- perpetrados por el grupo paramilitar Colina. Fujimori huyó del país en el año 2000 envuelto en escándalos de corrupción, renunció por fax desde Japón, fue detenido en Chile en 2005 y extraditado al Perú en 2007. En 2009, fue condenado por la Corte Suprema de Perú a 25 años de prisión por los crímenes de las masacres de Barrios Altos y La Cantuta.
Keiko Fujimori es su hija mayor. A los 19 años asumió el rol de primera dama cuando su madre, Susana Higuchi, acusó públicamente a su padre de tortura........
