DESMEDRO Y AVANCE CRIMINAL
Jaime Cortés Díaz
Periódicamente, en esta columna se ha dado cuenta del embate violento que atraviesa el país desde hace décadas y que en los últimos tres años se ha intensificado con fiereza. El agravante radica en el deterioro de la llamada seguridad multidimensional, visible en la transformación de los bloques criminales en frentes y estructuras encaminadas al dominio territorial, al uso de tecnología en el conflicto al objetivo, ya no disimulado del narcotráfico en su encadenamiento con organizaciones transnacionales y en su arraigo en retaguardias binacionales, como ocurre con Venezuela.
Lejos quedaron los tiempos en que proclamaban su lucha por el pueblo explotado y contra el “imperialismo yanqui”. Hoy, pese a obtener del Gobierno actual un reconocimiento como combatientes, lo que buscan es presentarse como “rebeldes políticos” para equipararse a ejércitos bajo protocolos internacionales. Colombia, sin embargo, está peor: el avance generalizado, múltiple y coexistente, con choques entre las mismas estructuras, obedece a un torrente financiero y logístico orientado a dominar todo el universo delincuencial y eliminar competidores. En síntesis, la disputa gira en torno al control de los extensos cultivos de coca. Colombia, como mayor productor de hoja y clorhidrato, posee una ventaja comparativa que, según analistas, se complementa con puertos más seguros en zonas bajo el mando del llamado “cartel de los Soles”.
La lucha contra el narcotráfico se quedó sin tiempo, pues, no existe un interés real en reducir la hoja. De ahí el fuego cruzado entre conglomerados ilícitos que, según el Informe Mundial de Drogas, obtuvieron entre 5 y 10 billones de pesos entre 2015 y 2019. En 2023, la ONU informó que en el 14 % del territorio nacional se produjeron 2.624 toneladas, que abastecen el 67 % del mercado mundial. A ello se suman la minería ilegal, el control de corredores estratégicos y el repunte de actos terroristas comparables a los de las viejas mafias.
La llamada “paz total” no les interesa. Hoy dominan más de 80.000 hectáreas y someten comunidades en........
