Qué carajos les sucede
Ciudad de México.- "Cola". Usamos esa palabra en vez de "fila". Muy larga era la que se había formado frente al expendio de masa para hacer los tamales o tortillas. Doña Jodoncia se dirigió al encargado: "Dígame si hay suficiente masa, para ponerme en la cola". Respondió el inurbano sujeto: "Masa hay mucha. Ya dónde se la ponga usted es cosa suya". El veterinario iba a inseminar a una vaca. Grande fue la sorpresa del facultativo cuando la vaca le habló: "¿No me vas a dar antes ni siquiera un besito?". (Nota. A los besos y caricias que deben preceder al H. Ayuntamiento se les llama en inglés "foreplay"). La novia de Babalucas se negó a realizar con él aquella noche el acto del amor. Le explicó: "No me tomé la píldora". "Despreocúpate -le dijo el tonto roque-. Yo me la tomé por ti". El papá de Manulito, muchacho adolescente, lo amonestó: "Tienes razón: eso que haces es normal a tu edad. Lo que no es normal es que lo hagas delante de las visitas". Don Chinguetas, ya lo sabemos, es un tarambana. Anoche llegó a su casa en altas hora de la noche, algo achispado, y quiso hacer el amor con su mujer. Le dijo la señora: "Hoy no. Me duele la cabeza". Exclamó con enojo don Chinguetas: "Bueno ¿pos........
