Plus Ultra
Ir muy lejos, cada vez más lejos. Más allá, sí, todavía más. Adelante, más adelante cada vez. Esto no hay quien lo pare. Funciona así ... desde siempre. Este carrusel no tiene fin y los listos que sacan partido y se aprovechan de las circunstancias no harán nunca nada por detenerlo. No tengo más que asomarme a la terraza de mi casa y contemplar el panorama de yates de lujo atracados en el puerto para hacerme una idea exacta del mundo en el que vivo. Un mundo de privilegios y beneficios inagotables para una minoría. Y un mundo de obligaciones sin cuento y numerosas penalidades para el resto. Esa gran mayoría que, sin embargo, parece resignada a su destino y hasta disfruta con el espectáculo de la riqueza y el lujo de los que han sabido poner las reglas del juego a su servicio exclusivo.........© El Diario Vasco
