Guerras aún no perdidas
El salvajismo –o el desbordamiento de una barbarie de naturaleza instintiva, por decirlo en palabras de Bretch– parece que será el signo de este nuevo ... año. Poderosos personajes y corporaciones necesitan guerra y la guerra necesita víctimas, pero cualquier alegato en contra de esta lógica recibe una respuesta en forma de elogio fanático del salvajismo y condena de la razón. Y triunfa un ambiente de fatalismo, de que no hay alternativa a la brutalidad.
Pero quizá todas las guerras aún no estén perdidas.
Para las clases populares, el campo de batalla no puede ser........
