Nada dura para siempre
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez / Eduardo Parra - Europa Press
En política, nada dura para siempre: ni los liderazgos, ni las mayorías, ni las narrativas que se presentan como inevitables. Tampoco dura eternamente la paciencia de quienes, durante décadas, creyeron que el socialismo era algo más que una maquinaria de poder al servicio de un dirigente. La presentación pública del movimiento ‘Socialdemocracia 21’, anunciada por el ex ministro Jordi Sevilla, no se realiza con los nombres de una conspiración, ni de una traición, ni de un ajuste de cuentas personal. Es, sencillamente, un síntoma del cansancio de un sector de las bases socialistas, y un aviso de que el sanchismo está comenzando a dejar de ser la única doctrina posible en el socialismo español.
Que un grupo de socialistas históricos, intermedios y jóvenes decidan abrir un debate interno sobre el rumbo del PSOE es una magnífica noticia para la democrática. Sin embargo, en el PSOE actual se interpreta como una herejía que un grupo aún pequeño de afiliados y dirigentes comience a cuestionar el liderazgo de Sánchez. La razón es simple: el sanchismo no concibe al PSOE como un espacio plural, sino como una estructura de adhesión. Se está dentro o se........
