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La Convención de Marvel

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Reunión del foro En defensa de la democracia este sábado en Barcelona. / Jordi Otix

En Barcelona se reunieron los héroes de la Marvel que luchan e inspiran la lucha contra la ultraderecha, la derecha extrema, la traidora derecha moderada, la despreciable derechita cobarde, porque no hay derecha buena y esa es la máxima enseñanza que cabe extraer de este aquelarre de bondad, generosidad y superioridad moral inaccesible. Los convocaba Iron Man, que acentúa cada día su aspecto tuberculoso sonriente y triunfal dentro y fuera de España. Iron Man lo dijo claro para quien quiera escucharlo: las derechas están declinando porque, por supuesto, lo suyo, lo de las derechas, es morir. Si las malvadas derechas están declinando, ¿para qué montar ese guatatiboa progresista? Que Iron Man haya perdido las últimas elecciones generales ganadas por la derecha y que haya conseguido mantenerse en la Presidencia del Gobierno gracias a partidos de derecha, y singularmente, contando con una fuerza política que su vicepresidenta llama clasista y racista, no lo comentó nadie, porque nada más impertinente que una visita que se pone hablar de cosas íntima del anfitrión.

Todo fue divertidísimo. Yo hubiera pagado por estar ahí, de veras. Por escuchar al octogenario de Lula da Silva habla que la ultraderecha solo se mueve –que asco de gente – por la cochina pasta. No es necesario hablar de su procesamiento judicial y su condena que, en efecto, estuvieron plagadas de irregularidades. Pero la corrupción se extendió como una metástasis aterradora en el Partido de los Trabajadores y en numerosas ciudades y estados el PT implosionó y cientos de cargos públicos pasaron por los juzgados. Lula pretende presentarse de nuevo el próximo año a la relección presidencial aunque su popularidad está por los suelos. ¿Cuál ha sido su política? La de una dosis homeopática de reformismo y no sólo porque todas las malditas derechas –apoyadas por partidetes menores– disfruten de mayoría parlamentaria, sino porque la estrategia del lulismo siempre ha sido la misma: grandes ventajas al capital brasileño y a la inversión extranjera y pequeñas concesiones a la mayoría social. En la actualidad, control férreo de la austeridad presupuestaria y reformas fiscales para los muy ricos y la clase media acomodada. Pero a Lula todavía le encanta discursear sobre la maldad intrínseca del capital y suscribir todos los mitologemas de las izquierdas latinoamericanas, y así, en lugar de exigir democracia y libertades políticas en Cuba, repitió las basuras retóricas del bloqueo entre grandes aplausos falsarios.

¿Y Wonder Woman? Vino de México a pesar de que todavía el Estado español no ha pedido perdón con el suficiente énfasis por los crímenes de la monarquía de los Habsburgo hace medio milenio. Las cifras del desarrollo económico y la cohesión social de su país producen grima. Mas de 3.000 mujeres son asesinadas anualmente en Mexico, tal vez el país hispanoamericano sometido a un capitalismo más libérrimo, salvaje y violento. El narcocapitalismo forma parte estructural del sistema económico que a su vez participa en una corrupción política, empresarial y policial inimaginable. Wonder Woman vino para explicar que la democracia no es separación de poderes, libertades y derechos políticos, dación de cuentas, transparencia en la gestión e igualdad ante la ley, sino amor, puro amor, nada más que amor. Hulk, que ahora es gobernador de Minnesota, recordó a la brigada Lincoln, que siempre es muy bonito, pero lo mejor fue la intervención por video de la capitana Marvel, secretaria de Estado cuando localizaron a Osama Bin Ladem en un país extranjero, lo mataron, le abrieron la barriga y lo lanzaron al mar. Algunos la escucharon con lágrimas en los ojos de pura emoción.

Al final cerró el anfitrión con un enorme entusiasmo. Profetizó que la mala gente tiene los días contados. El pobre Houdini se debía resignar a un saco y a unas cadenas para sus pruebas de escapismo, Pedro Sánchez, en cambio, necesita transformarse en faro de la Humanidad para robarle una portada a su propia esposa.

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