El nazareno
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Eduardo Parra - Europa Press
A lo largo del mandato de Pedro Sánchez –pero muy singularmente desde 2023 – me ha maravillado que personas decentes e inteligentes disculparan cualquier artimaña – inmoral, ilegal, antidemocrática –porque la cometía un impulso de izquierdas, es decir, progresista, o lo que es lo mismo, bueno, justo y generoso. Por ejemplo, el mandato constitucional de presentar todos los años en tiempo y forma un proyecto de presupuestos generales del Estado, sea finalmente aprobado o no. La primera vez estas almas nobles te decían que, bueno, por un año, no ocurría nada. El segundo año ya se impacientaban. «Bueno, bueno, pero ¿está ocurriendo algo grave?». Y ya el final se encogían de hombros con un gesto de supino desprecio. «Otra vez con eso». Yo me quedaba atónito. El Parlamento tiene el elemental derecho a conocer la estructura de ingresos y gastos del Estado, en lo que se van a gastar más o menos perras, en la dirección que tomarán los impuestos recaudados o cómo se estima que evolucionará la........
