La revolución silenciosa de la Bolivia informal
Hay una Bolivia que ya no cabe en los discursos oficiales ni en las estadísticas tradicionales. Es una Bolivia insondable para quienes aún piensan el país desde la lógica del empleo estable, el sindicato fuerte y la institucionalidad laboral clásica. El boliviano de hoy no es el mismo que hace 10, 20 o 30 años. Ha mutado. No por elección ideológica, sino por necesidad.
Según datos recientes, el trabajo formal en Bolivia apenas alcanza al 14% de la economía. Es decir, la gran mayoría vive y sobrevive en la informalidad. Este dato, que debería sacudir las bases de cualquier política pública, parece haberse normalizado. La Central Obrera Boliviana (COB), históricamente columna vertebral de la representación laboral, enfrenta una crisis silenciosa: donde su capacidad de representar al país real es cada vez más limitada. No porque dejó de existir el trabajador, sino porque ese trabajador ya no es el mismo.
El boliviano contemporáneo no marcha necesariamente, no milita en sindicatos, no espera convocatorias laborales muchas veces amañadas. Aprende. Se adapta. Se reinventa. Es........
