Evo Morales y el costo histórico para Bolivia
Bolivia enfrenta hoy una crisis que no surgió de la noche a la mañana. Detrás de la fragilidad económica, la pérdida de confianza institucional, la caída de las reservas internacionales, la disminución de las exportaciones de gas y la creciente polarización social existe una figura que marcó decisivamente el rumbo del país durante casi dos décadas: Evo Morales. Ningún análisis serio de la situación nacional puede ignorar que el liderazgo político más influyente de los últimos veinte años dejó una huella profunda sobre la democracia, la economía, la justicia, la cohesión social y la autoridad del Estado.
Durante el auge de las materias primas entre 2006 y 2014, Bolivia recibió ingresos extraordinarios estimados en más de 60.000 millones de dólares provenientes principalmente de hidrocarburos y minería. Fue la mayor bonanza económica de la historia republicana. Sin embargo, esa oportunidad histórica no logró transformarse en una economía diversificada ni en instituciones más fuertes. Hoy, el país enfrenta déficits fiscales persistentes, una reducción dramática de reservas internacionales y una creciente dependencia de importaciones energéticas. La pregunta inevitable es qué ocurrió con la mayor oportunidad de desarrollo que tuvo Bolivia en más de un siglo.
El principal legado político de Evo Morales no es únicamente económico. Es institucional. Durante años se consolidó un sistema donde el poder se concentró progresivamente alrededor de una sola figura y de un movimiento político que llegó a controlar simultáneamente el Ejecutivo, el Legislativo y gran parte de los organismos encargados de administrar justicia. El resultado fue una erosión de la confianza ciudadana en las instituciones. Diversas........
