Cara a cara
El Gobierno volvió a convocar al diálogo y la COB volvió a sentarse a la mesa. El gesto, en sí mismo, es necesario: en una crisis profunda, dialogar siempre es mejor que imponer. Pero el problema no está en la convocatoria, sino en la coherencia de quienes dicen representar a los trabajadores.
Los dirigentes de la COB hablan en nombre del pueblo, pero viven muy lejos de su realidad. Mientras millones de bolivianos hacen malabares para llegar a fin de mes, varios líderes sindicales gozan de........
