Rehenes del bloqueo
No nos engañemos. Lo ocurrido en Bolivia tras más de una semana de bloqueos no fue una victoria del diálogo ni un triunfo de la democracia. Fue, una vez más, la confirmación brutal de que el país sigue secuestrado por una lógica de extorsión de mafias que han convertido el bloqueo en su principal herramienta de poder.
El país fue prácticamente asfixiado. Rutas cerradas, alimentos encarecidos, exportaciones paralizadas, industrias detenidas y pérdidas millonarias. Y aun así, desde ciertos discursos se intenta presentar el desenlace como algo positivo, como una señal de madurez democrática. Esa lectura no sólo es ingenua, es peligrosa. Porque normaliza el chantaje y legitima la coerción como método de negociación política.
Aquí hubo un ganador claro y no hay forma honesta de........
