Es momento de la acción
Venezuela es hoy el ejemplo incómodo que muchos prefieren no mirar de frente. Durante años se intentó todo: elecciones, diálogo, mediación internacional, sanciones diplomáticas, llamados al derecho, negociaciones interminables. Nada funcionó. Nicolás Maduro jamás tuvo intención de abandonar el poder. Solo cuando se agotaron todas las vías y se dejó de simular que el régimen podía reformarse, se pasó a otra fase, el de la acción directa.. Y entonces, recién entonces, comienzan a verse resultados.
Bolivia vive su propia versión de ese agotamiento. Aquí también se ha probado de todo. Dictaduras, democracias, socialismo, indigenismo, “proceso de cambio”, pactos sociales, concertación permanente. Veinte años de ensayo y error con un mismo actor siempre presente, siempre intacto: el sindicalismo corporativo que........
