El BID ayuda…
Está bien que el BID anuncie créditos, plataformas y programas para Bolivia. Está bien que exista financiamiento externo, asistencia técnica y acompañamiento institucional. Sería absurdo negar que esos recursos ayudan, alivian coyunturas y permiten ejecutar proyectos en el corto plazo. Pero confundir ese apoyo con la “reconstrucción de la patria” o con una solución definitiva y sostenible al problema del desarrollo es, como mínimo, una exageración peligrosa.
La historia económica es contundente: ningún país salió de la pobreza por la acción decisiva de los organismos internacionales. África es el ejemplo más crudo. En los últimos 50 años ha recibido billones de dólares en ayuda, créditos concesionales, cooperación técnica y programas de desarrollo de todo tipo. Si el dinero fuera la clave, hoy varios países africanos competirían con Suiza o Singapur. Por el contrario, muchos quedaron atrapados........
