PP 25%, PSOE 25%, Vox 25%: claro que Sánchez está alimentando a Abascal
Sánchez no fue el principal responsable de la crecida de la extrema derecha, pero sí lo es en este momento. Cuando él llegó al poder, VOX era una fuerza marginal y España era uno de las pocas naciones europeas que permanecían a salvo del auge ultra. Hoy el PSOE se encuentra superado en varias capitales y pronto ocurrirá lo mismo en bastantes provincias.
Los socialistas no pueden hacer autocrítica de los resultados electorales que están empezando a cosechar porque responden a la estrategia diseñada por su dirección. El hecho de que el partido haya dejado de competir la primera posición y se conforme con mantener la de plata puede tener trascendencia histórica, pero no deja de ser la consecuencia de un conformismo anterior.
Quienes permitieron el cesarismo carecen de autoridad hasta para quejarse de que la organización se haya convertido en un instrumento prescindible para el líder. Y quienes advertimos que olvidar el interés del país acabaría trayendo el olvido de las siglas no tenemos ganas de celebrarlo porque habríamos preferido no tener razón al ver a España en esta penosa situación.
Muy desde el principio, Sánchez vio en la emergencia de Vox una oportunidad personal en lugar de un riesgo para nuestra democracia. Y se antepuso como hace siempre. Ahora bien, lo cierto es que pudo hacerlo porque dos acontecimientos previos hicieron posible la entrada de los de Vox en nuestro escenario político.
El fracaso de Rajoy frente al golpe del........
