Pedro y Manu: el sanchismo después de Sánchez
Manu Sánchez era el niño bonito de Canal Sur y de Juanma Moreno hasta que llegó Televisión Española con la chequera y se pasó al sanchismo. Acaba de estrenar El perro andaluz en La 1: siete millones de euros por 22 programas. Sánchez es un cómico sevillano con mucho arte, mucha creatividad y marcada querencia por los billetitos. "Si hacemos los 22 programas, le costaremos cinco céntimos a cada español", respondió en una entrevista. El dinero público no es de nadie, Carmen Calvo dixit, salvo de Manu Sánchez.
El programa del pasado jueves rompió registros de audiencia y también de sectarismo. Sánchez, que se ha pasado media vida denunciando los prejuicios que el resto de España tiene de los andaluces, llamó fascistas a austriacos, alemanes e italianos y se quedó tan pancho. La emisión coincidió, casualidades de la vida, con la firma del acuerdo entre PP y Vox para el gobierno de Andalucía. Falta menos de un suspiro para que el cómico sevillano empiece a morder la mano que le dio de comer y a denunciar el contubernio de San Telmo, los vetos de la extrema derecha y la persecución cultural sufrida por culpa de aquellos mismos que hasta anteayer le pagaban los trajes de luces. Mi compañero Rubén Arranz ha retratado al personaje con la habilidad e ingenio que le caracterizan.
Cada cual puede hacer de su capa un sayo, y más en el mundo del arte, donde la libertad se ejerce mejor cuando la factura la paga otro. Lo que sucede es que, cuando todos los programas de la televisión pública están cortados por el mismo patrón, cuando la pluralidad resulta una broma pesada y cuando se hace luz de gas a plena potencia, mostrando lo que al Gobierno interesa y manipulando, ocultando o directamente ignorando las informaciones que perjudican a las huestes sanchistas, entonces ya no hablamos de arte ni de creatividad. Hablamos de estrategia política.
Al igual que se valió de una guardia de corps corrupta para hacerse con Ferraz y luego conquistar la Moncloa gracias a una moción de censura defendida en el hemiciclo por quien hoy está en la cárcel, Sánchez ha procedido a una ocupación sistemática de instituciones, organismos, empresas públicas y no........
