We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Vergüenza no, indignación; por Javier Díaz-Albertini

2 2 82
20.03.2019

Mientras escribía esta columna, una amiga me wasapeó la noticia de que el ex presidente Alejandro Toledo había sido detenido por embriaguez pública. En el caso particular del estado de California, donde fue arrestado, estar ebrio en público no es un delito. Se convierte en uno menor cuando la persona es incapaz de garantizar su propia seguridad y la de otros, o cuando impide que los demás puedan transitar por la vía pública.

Acompañando la noticia, me envió un mensaje que decía: “¡Qué vergüenza! Ya se propagó por todo el planeta”. Bueno, sin duda es vergonzante, pero está muy lejos de ser lo más lamentable que haya hecho Toledo. A mí, particularmente, más que vergüenza, su actuación pública me causa indignación.

En primer lugar, me indigna que Alejandro Toledo, igual que todos nuestros ex presidentes vivos (incluyendo a Francisco Morales Bermúdez), estén con algún tipo de proceso judicial que haya derivado en sentencias culpables o en órdenes de captura internacional, extradiciones, prisiones preventivas o impedimentos de salida del........

© El Comercio