Talento humano en la era digital
Cuando las primeras máquinas de vapor irrumpieron en las fábricas textiles británicas del siglo XVIII, los trabajadores artesanos vieron con terror cómo sus oficios centenarios se volvían obsoletos. Los luditas destruían telares mecánicos, creyendo que detendrían el progreso. Hoy, mientras la automatización y la inteligencia artificial transforman nuestras oficinas y fábricas, vivimos un eco histórico que nos obliga a aprender de aquella revolución. La diferencia crucial es la velocidad: lo que tomó un siglo entonces ahora ocurre........© El Comercio
