Los viejos oficios que mantenían vivo el monte retornan al debate tras el incendio de Brieva
Los viejos oficios que mantenían vivo el monte retornan al debate tras el incendio de Brieva
Las suertes de leña, la ganadería extensiva, la resina y otros aprovechamientos tradicionales siguen presentes en parte de la provincia
Bosque de pinos en el municipio segoviano de Aldeasoña./ E.A.
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Cuando el fuego avanzó por el valle del Pirón, la principal (y lógica) preocupación de los vecinos era lo que las llamas podían destruir. Pero, una vez controlado el incendio, la huella que deja ha reabierto el debate sobre la relación que durante siglos mantuvieron los pueblos segovianos con el monte y sobre el papel que los usos tradicionales pueden desempeñar en la prevención de los grandes incendios forestales. En Brieva, como en otros municipios de la provincia, todavía pervive la tradición de las suertes de leña, un aprovechamiento comunal heredado de generaciones anteriores. Lo que en otro tiempo fue una necesidad para abastecer de combustible a los hogares se ha convertido hoy en una costumbre que, además de conservar un valor patrimonial, contribuye al aprovechamiento ordenado del monte y a la limpieza de determinadas zonas forestales. La dehesa afectada por el incendio constituye un ejemplo de ello, como también lo es la ganadería extensiva, con vacas que aprovechan los pastos y mantienen un uso del suelo, aunque hoy retrocede en buena parte de la provincia.
Brieva no es un caso aislado. En numerosos municipios segovianos sobreviven vestigios de un modelo basado en los aprovechamientos comunales, los derechos vecinales y el conocimiento del monte transmitido de padres a hijos. Durante siglos, los vecinos no solo obtenían madera, leña, resina o pastos, sino que recorrían el territorio y convivían con él a través de oficios como los de resinero, pastor, gabarrero, leñador o agricultor. Mucho antes de que la gestión forestal sostenible formara parte del lenguaje, los pueblos ya regulaban el uso del monte mediante ordenanzas y acuerdos vecinales. Las Comunidades de Villa y Tierra, surgidas durante la repoblación medieval, organizaron durante siglos el aprovechamiento de amplios territorios bajo la idea de compatibilizar las necesidades de los vecinos con la conservación de los recursos.
Un informe del Procurador del Común señalaba que el........
