La Farmacia de Sangarcía
La Farmacia de Sangarcía
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La población de Sangarcía contaba en el siglo XX con dos farmacias: regentadas por D. Modesto Gómez y D. Juan Robina. El primer farmacéutico registrado en Sangarcía fue D. Manuel Antonio Salcedo García, nacido el 24 de noviembre de 1796. Desde entonces la familia Salcedo continuó la tradición farmacéutica en la antigua botica situada en el “Camino de Etreros”. A finales del siglo XIX Maximino Gómez Fernández, natural de San Román de los Montes (Toledo) se casó con Antonia Salcedo Puras, nacida el 13 de noviembre de 1875 y quedando huérfana a temprana edad. La pareja inaugura la nueva farmacia, en el actual edificio, el año 1889, regentándola hasta 1927. Parte del botamen de la antigua botica situada en el Camino de Etreros pasó a la nueva. En 1894 nació su hijo, D. Modesto Gómez Salcedo, que se hizo cargo del negocio desde el 13 de diciembre de 1927 hasta 1962, fecha en que se traspasó a Antonio Núñez Vela, último far-macéutico de la botica, hasta que en 1984 fuera cerrada al público definitivamente. En 1997, Antonio Núñez Vela, antiguo alumno de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, donó el conjunto, en su integridad, al Museo de la Farmacia Hispana de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, iniciándose, de inmediato, los trámites para conseguir la financiación necesaria para el traslado e instalación. Tarea que, finalmente, fue asumida por la empresa Janssen-Cilag, a través de su consejero-delegado, José Luis Sotoca. Para su instalación y, a falta de espacio en el recinto del museo de esa facultad, se hubo de adecuar un espacio en la planta baja del edificio de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de........
