Cafeteros, no enemigos
Una elección no puede convertirse en licencia para destruir la honra de nadie. Y si estamos dispuestos a cruzar esa línea para conseguir un voto, entonces no solo estamos perdiendo el sentido de estas elecciones: estamos perdiendo algo mucho más valioso, nuestra propia dignidad como caficultores.
Lo digo con indignación, pero también con responsabilidad. En estas Elecciones Cafeteras 2026 tenemos el derecho de pensar diferente, de cuestionar, de exigir, de proponer y de competir. Lo que no tenemos derecho es a utilizar la mentira, el anonimato, los ataques personales o las acusaciones sin pruebas para acabar con el buen nombre de un compañero.
No todo vale para ganar. Y eso tenemos que decirlo ahora, antes de que sea demasiado tarde.
Me preocupa profundamente ver cómo circulan mensajes, publicaciones y señalamientos que no muestran pruebas, pero sí dejan........
