El plan de contingencia agropecuaria que no puede esperar
El fenómeno de El Niño ha dejado de ser una advertencia meteorológica para convertirse en una realidad. Las altas temperaturas y la prolongada escasez de lluvias amenazan con secar los pastos, agotar las fuentes hídricas y asfixiar la economía rural.
La mitigación del impacto no depende de un milagro climático, sino de la articulación inmediata entre el Gobierno Nacional, las gobernaciones, los municipios y los propios productores agropecuarios. La preparación debe empezar ya.
Los pequeños productores ganaderos, que carecen de infraestructura para almacenar alimento a gran escala, ven morir el ganado,........
