Contra los incendios, una intensa vida rural
El sol cae implacable sobre el terreno seco y agrietado; el olor intenso a herbáceos, resina, romero y tomillo aromatiza nuestras vías nasales y el soniquete musical de las cigarras sirve de entremés al calor intenso del estío. Sí, estamos en pleno verano. Es una evidencia que los montes y secarrales de los ribazos de los caminos son el elemento propicio para despertar el elemento fuego. Dice el refranero popular: “El agua representa el océano de emociones, el aire simboliza nuestros pensamientos, la tierra forma parte de nuestra biología y el fuego se transforma en pasión”. Dicho de otro modo, “la tierra ofrece estabilidad, el agua nutre el sistema, el aire mueve la mente y el fuego transforma la acción”.
En realidad, el fuego ha castigado duramente al territorio español; ha sido una forma de demostrar la fragilidad del espacio natural y el fracaso que hemos sufrido en nuestro planeta........
