"Es difícil entender que alguien situado en la cúspide pierda los estribos de forma tan estrepitosa. Pero está en la esencia del poder"
Apareció Florentino Pérez, el capo del Real Madrid, en una rueda de prensa que se esperaba como si fuera el descenso del Mesías en carne mortal a este valle de lágrimas. Pero lo que hubo ahí no fue grandeza, sino una vulgar exhibición de decrepitud y ordinariez, una triste demostración de que ni los años perdonan ni vivir en las alturas es siempre sinónimo de excelencia.
Conforme avanzaba en su soliloquio, el aura del personaje inalcanzable se iba diluyendo para dejar asomar la silueta de un pelagatos latoso, atrapado en un victimismo de forofo........
