Del asesinato de los bellasombras
Opinión | Escrito sin red
Tala de los bellasombras de la plaza Llorenç Villalonga. / Manu Mielniezuk
No se confundan ni me tachen de monstruo de insensibilidad, respetados lectores, yo también me apené por el trágico final de los bellasombras de la Plaça Llorenç Villalonga. Desde mi infancia frecuenté tan hermosa arboleda originaria de las Américas, inserta en la balconada del barrio de la Calatrava que se asoma a nuestra bahía. Los bellasombras forman parte también de mi memoria sentimental. Y participé del ayuntamiento que eligió este recoleto emplazamiento para recordar a la figura señera de las letras mallorquinas del siglo XX. Pero me atrevo a sugerir que no existe proporción entre la tristeza por su enfermedad y la consiguiente desaparición de esos imponentes árboles y esa especie de auto sacramental con rasgado de vestiduras escenificado por vecinos y activistas del PSIB de Sánchez, de Més y la extrema izquierda comunista. Al que se han sumado de forma entusiasta poetas y periodistas de primera línea, acusando al ayuntamiento de Palma y a su alcalde de algo parecido a un asesinato de los hermosos árboles con alevosía, para sustituirlos por una terraza de sillas y mesas que libere las vistas de casoplones y hoteles en primera línea. Ignoro si existen planes para tal fin por parte de las instancias políticas municipales, pero a........© Diario de Mallorca
