La revolución del sentido común
La revolución del sentido común
Un rey con fama de soso hizo notar el otro día en Washington que el ejercicio del sentido común empieza a ser revolucionario. Carlos III -el de Inglaterra- no solo le tomó el pelo con elegante ironía a su anfitrión Donald Trump, que esa es tarea fácil. Importa más el hecho de que instruyese en cuestiones de democracia al emperador de la que un día fue su colonia.
Muy mal debe de andar el mundo para que el representante de una monarquía se sienta obligado a ensalzar los valores republicanos en la casa de la más conocida de las repúblicas, con perdón de la francesa. Carlos lo hizo sin más que recurrir al fino humor británico.
El monarca recordó la importancia de que el gobierno esté sometido a controles parlamentarios y judiciales, como de hecho establece la Constitución estadounidense. Barriendo para casa, el hijo de Isabel II subrayó -sin faltar a la verdad- que la Magna Carta de Inglaterra influyó no poco en ese texto fundacional de los USA.
En esto se conoce que el sentido común ha pasado a ser una........
