Una carta ridícula a los Reyes Magos
Hace años que los Reyes Magos no me traen nada. Ni carbón ni calcetines. Nada. Y sospecho que no es un problema logístico, sino cuestión de fe. No sé si soy yo el que ha dejado de creer en ellos o si son ellos los que han dejado de creer en mí. Porque uno crece y va confundiendo la madurez con el desencanto. Deja de pedir cosas razonables —un tren eléctrico, un balón, un jersey...— y empieza con las abstracciones. Y ahí ya se sabe que la magia se atasca. Hace tiempo que solo pido intangibles: la felicidad de mis hijos, la salud de mi madre.... Cosas........

Toi Staff
Sabine Sterk
Gideon Levy
Mark Travers Ph.d
Waka Ikeda
Tarik Cyril Amar
Grant Arthur Gochin